DiDi quería nuevos usuarios. No seguidores, usuarios reales.
Campaña por leads con influencers que cobraban por código redimido, no por publicación. La única condición: libertad creativa, nada se enviaba a aprobación. A cada creador se le dio un código, el cual daba un descuento a sus seguidores.
Llevamos +7 años haciendo que las marcas la rompan en redes sociales.